El otro día soñé que conducía sola por
alguna ruta interior de Argentina. Llegué a una zona desértica y vi a dos niños
varones jugando en una llanura de tierra seca a las afueras de un pueblo. Mi
viaje era para conocer el país, así que paré y me acerqué para conocerles.
Quería saber dónde estaba, cómo era este lugar, si tenían necesidades en las
que yo pudiera ayudar...
Hacía calor, y ellos estaban con
camiseta, pantalón corto y sin calzado, pero no creí que vistieran así por las
altas temperaturas. Me hallaba en un pueblo pobre, perdido entre la nada,
olvidado. Me agaché junto a ellos y vi que jugaban sin juguetes. Entonces, me
observaron detenidamente en silencio.
Volví al coche en el que casualmente (es
un sueño, puede pasar lo que tú quieras que pase) saqué dos coches de
juguete y una muñeca de trapo. Le ofrecí a cada niño que eligiera uno, y aunque
no me creían capaz de regalarles algo porque sí, no tardaron aceptar los coches
con una sonrisa.
- ¿Creéis que hay alguna nena
por aquí que me acepte esta muñeca? - dije yo.
Y acto seguido me agarró cada uno de
una mano y nos adentramos entre las calles de aquel insólito lugar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario