Siento que no es como antes. Siento que me estoy esforzando por algo que no sé si merece la pena. Siento que estamos yendo a peor.
Me siento presionada. Presionada a tener sexo porque si no lo tenemos significa que no te amo. Presionada a callarme mis opiniones por temor a que me hagas sentir mal.
No necesito tener a alguien a mi lado con el que fingir que estoy cómoda cuando no lo estoy. No necesito luchar por alguien cuando veo que ese alguien no lucha por mí.
Me dices que no soy cariñosa y me propongo ser más cariñosa. Me dices que no tenemos sexo y te busco para hacerlo, pero sin ganas. Me dices que no me calle, pero cuando hablo parece que mi criterio es inferior al tuyo.
Estoy cansada de ceder en las discusiones, para que luego encima llores y me digas que soy buena, haciéndote la víctima. No. No eres víctima, así que no necesitas mi consuelo.
Llora por lo que quieras llorar, menos para salirte con la tuya. No soporto cuando me haces ver que soy tonta, porque aunque yo me lo repita una y otra vez, tú no tienes derecho a hacerme sentir así.
Aún sigue mereciendo la pena. Puede que mañana se apague la última llama.

No hay comentarios:
Publicar un comentario